| 19 Febrero 2012 |
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¿POR QUE HAY TANTAS CRITICAS SOBRE RELIGION Y HACIA LA IGLESIA? Yo creo que a veces el fanatismo nos lleva a ser sectarios, y criticar por decir algo, nada más. Se han multiplicado las críticas negativas contra la religión en general y la Iglesia en particular. Se aducen razones para ello. He aquí algunas: 1. La Iglesia y la religión han tenido tan alta presencia en la vida de nuestra sociedad y de las personas que ahora, en el proceso de secularización de dicha sociedad, se pasa por fases de una fuerte reacción hacia todo lo que signifique religión e Iglesia. 2. Lo institucional está en horas de baja estima. Ahora bien, la Iglesia ha tenido –y sigue teniendo- una importante dimensión institucional. Esto es causa de que cuanto tenga que ver con la Iglesia goce de escasa valoración. En ella solo se salvan aquellas personas eclesiales que desarrollan su labor en trabajos de carácter social, como los misioneros, los dedicados al trabajo por el desarrollo o a favor de personas marginadas y excluidas de la sociedad, etc. Justamente aquellas presencias en las que la Iglesia muestra una menor carga institucional. 3. La propuesta de la Iglesia ha estado muy marcada por el dogma, lo moral y lo ritual. Esto ha supuesto un fuerte autoritarismo por su parte. Por el contrario, la sociedad actual reafirma continuamente el valor de la libertad individual. Por lo que todo lo anterior es vivido como contrario a la libertad. 4 … Frente a esta situación, los creyentes y miembros de la Iglesia corremos el peligro de posicionarnos en algunas de estas dos posturas extremas: - una defensa numantina frente al “enemigo que nos cerca”, contra el cual debemos combatir con los medios a nuestro alcance. Esto conlleva el riesgo cierto de convertirnos en un gueto fundamentalista. - o sumarnos a “lo actual”, con el consabido peligro de disolvernos en la marea de la cultura ambiente y dejar de ser nosotros mismos. Este momento que nos toca vivir no es cómodo. Pero es un buen momento para purificar nuestra fe y autentificar nuestro seguimiento a Jesús, el Señor. |
¿no convertimos la vivencia de la fe cristiana en algo exclusivo de minorias? ¿no convertimos al mensaje en idealista e impracticable para la mayor parte de los seres humanos? ¿La Iglesia rebaja las exigencias para que el Evangelio llegue a más gente? ¿Podrá superar la Iglesia su mediocridad?
Si la Iglesia fuese más radical,compatible con debilidad,no necesitaría ser tan rigurosa legalmente,rigor que procede del miedo.
Ante los nuevos desafios,que plantean nuevas preguntas,surge la imperiosa necesidad de nuevas respuestas.No podemos seguir siendo los mismos en un mundo que ya no es el mismo.
Todos nos debatimos entre la aventura del riesgo de lo nuevo y el refugio en las obsoletas seguridades del pasado.De nada sirven las nostalgias restauradoras.
La fidelidad auténtica no se ejerce a partir del miedo,sino a partir de la conciencia del riesgo.El coraje de renovarse es la única garantía de futuro.
La conversión que permite entrar en la dinámica del Reino incluye como fundamental la renuncia a toda forma de dominación o pretensión de situarse por encima de los demás.
El Evangelio concreta más y dice que el seguimiento de Jesús implica asemejarse a él,tener las mismas actitudes,sentimientos,caminar tras sus huellas.
La Iglesia,que formamos los creyentes,no siempre ha seguido estos pasos del Evangelio.Sin sumergirse en la Historia desde Constantino el Grande el renglón Iglesia-Dominación-Poder ha sido escrito en una misma dirección.
Hoy dia la Iglesia como institución quiere dogmatizar,moralizar a personas que no quieren ser cristianos,lo que significa rechazo de parte de la sociedad.