| La alegría de la solidaridad |
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| Escrito por Administrator |
| Jueves 01 de Septiembre de 2011 00:00 |
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Mirando en estos momentos al mundo, parece muy difícil ver la mano de Dios. Todo lo contrario, lo que vemos a primera vista es una humanidad a la deriva, con injusticias terribles y un sufrimiento que nos llena de desamparo. Nuestro primer impulso es mirar al mundo y juzgarlo; llenarnos de grandes palabras y buscar grandes culpables. Indignarnos y quedarnos ahí. O indignarnos, y denunciar las injusticias y el poco interés de los poderosos por solucionar problemas increíbles en pleno siglo XXI como el hambre. Denuncia necesaria y profética en estos tiempos de miedo y muros. En esta realidad, muchas veces no encontramos la salvación de Dios por ningún resquicio, no vemos su presencia, no entendemos el dolor de los inocentes, no podemos aceptarlo y nos rebelamos juzgando a Dios. Nuestra incomprensión nos frustra y nos crispa. Nos vemos obligados a elegir entre la impotencia de la desesperanza y lo inaudito e incomprensible de la esperanza. |