Mirarnos para adentro PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Administrator   
Viernes 01 de Abril de 2011 00:00

Mirarnos para adentro es un trabajo importante y laborioso. Nos ayuda a entender lo que somos, a ir viendo los mecanismos que nos empujan, las realidades que nos mueven, las actitudes que adoptamos, los sentimientos que nos dominan.
Asomarnos a nuestro interior nos ayuda a entender la parte de responsabilidad que tenemos en los conflictos que nos tocan, nos ayuda a entender lo que los demás ven, a no echar fuera siempre la culpa de lo que nos sucede.

Mirar lo que somos, lo que podemos, nos ayuda para poder agradecer, para poder aceptar, para poder perdonarnos una y otra vez. Mirar para adentro nos enseña lo mejor y lo peor, nuestros grandes dones, y allí donde crecen las heridas.
Somos grandes expertos en hacernos trampas; como no nos queremos demasiado, a veces somos muy crueles con nosotros mismos y otras veces nos hacemos los ciegos, porque no nos gusta nada lo que vemos en el espejo. Nos cuesta mucho tomar la medida de lo que somos.
Ir mirándonos va acercándonos a lo más nuestro, abriendo espacios interiores insospechados: Mirar para adentro posibilita espacio al silencio, y también a la contemplación. En esos territorios vamos encontrando lo que somos, nuestro corazón.
Podemos ir intuyendo una presencia que nos habita, y podemos confiarnos humildemente a Dios. Él sí conoce nuestra medida.
En el Evangelio del encuentro de Jesús con la samaritana, Jesús le habla de ella, le muestra lo que es en realidad, sin poner paños calientes pero sin juzgarle ni condenarle. La samaritana se ve en el espejo de Jesús y ve su realidad a la que debe enfrentarse, pero la aceptación y la mirada de confianza que siente le libera del pecado. El amor le cura.
Si mirando en nuestro interior nos dejamos mirar por Él, podremos aceptar lo que somos y luchar por lo que nos toca.
El hermano Roger en su oración decía “Tú comprendes todo de nosotros”. Podemos depositar nuestra mirada en Él que sabe la medida de nuestro propio corazón.
 

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